Un acuerdo entre todos los bandos de terminar con la tiraera permitió que se destacaran artistas a la misma vez que compilaciones. “Benny Blanco presenta a Daddy Yankee” “Don Chezina” salieron al mercado, pero la gente siguió prefiriendo las compilaciones de varios artistas.
Se siguió escuchando el ritmo, ya popular entre la juventud, que llegó a calar en los sentidos rítmicos del resto de América latina y los Estados Unidos, lo que le ha dado una posición no esperada para un género que en el año 2000 se consideró en penumbra. A partir de ese año entró en su momento de apogeo, conociéndose el estilo en múltiples países.